
En una relación de pareja es usual que se considere que no deben existir secretos, dado que la confianza de ese vínculo se basa en la sinceridad total.
¿Por qué consideramos a esto un mito, es decir, algo que se ha repetido, pero que la experiencia nos dice que no es ni aconsejable ni real?
De forma primera es necesario tener claro que no existe un límite en donde quede claro qué cosas están bien confesar y cuales no. Esa barrera la establece la ética.
Los seres humanos tenemos diferentes actitudes en lo que respecta a confesar aspectos muy personales: los hay quienes son más reservados que otros. Lo cierto es que la experiencia demuestra la necesidad de poder contar con un espacio de privacidad, no solamente físico, sino emocional. La sinceridad, buena comunicación y confianza no debe confundirse con perder individualidad.
Una pregunta que sugerimos realizarnos es: ¿qué le aporto a la relación con eso que voy a confesar? ¿Disminuír mi culpa? ¿O por el contrario sobrecargo esa relación y genero más conflictos y estrés?
En psicologosenmontevideo.uy brindamos asesoramiento a parejas. No dudes en consultarnos.


